Los ganaderos de ovino de Nueva Zelanda están preocupados ante la amenaza de que resurja la Salmonella Bradenburg en Nueva Zelanda. Esta afección ataca fundamentalmente en el invierno del hemisferio sur (julio, agosto, septiembre).
Puede ser mortal para ovejas y corderos. También puede transmitirse al hombre. La principal fuente de infección es en los abortos de las ovejas.
En Nueva Zelanda, el número de casos ha aumentado en un 127% entre 2003 y 2005.






Deja un comentario