Se espera que la superficie en la UE dedicada a la remolacha azucarera se estabilice en alrededor de 1,48 millones de hectáreas en los primeros años tras 2023, gracias a los precios históricamente altos del azúcar. Posteriormente, esta superficie tendería a reducirse según se avanzara hacia 2035 como consecuencia de la previsible bajada de los precios del azúcar y por la competencia por el uso de la tierra por parte de otros cultivos, según se recoge en el informe de previsiones a medio plazo (2023-2035) elaborado por la Comisión Europea.
Se espera que los rendimientos de la remolacha azucarera disminuyan lentamente debido a la mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos negativos y a la menor disponibilidad de productos fitosanitarios, según vaticina el informe (la propia CE es consciente de que faltan materias activas eficaces y en consecuencia, que se va a cultivar menos remolacha). Esta reducción en los rendimientos se podría ralentizar al final del período analizado, cuando se espera que estén disponibles en el mercado alternativas a las sustancias neonicotinoides prohibidas (el informe no habla de parar o de revertir, solo de suavizar la reducción por lo que parece que es consciente que las alternativas van a ser menos eficaces) . Para 2035, se prevé que el rendimiento medio de remolacha azucarera de la UE se estabilice en 72 t/ha.
Como resultado de la menor superficie y rendimiento, se espera que la producción de azúcar de la UE disminuya lentamente, de una media de 15,7 Mt en 2024-2026 a 15,3 Mt en 2035.
Se baraja que la disminución de la producción de azúcar de la UE se vea parcialmente compensada por un aumento de la producción de isoglucosa, que se prevé que aumente de menos de 600.000 t actualmente a 800.000 t en 2035. Sin embargo, el crecimiento de la demanda de isoglucosa podría verse limitado por una reducción demanda de alimentos y mayor competencia de otros edulcorantes.
En cuanto al consumo de azúcar en la UE, se prevé que disminuya anualmente un 0,7 % (0,6 % per cápita) y que alcance los 15,3 Mt en 2035.
Tras la abolición del sistema de cuotas de azúcar, la UE se convirtió en un importador neto. Para 2035, se espera que esta situación se mantenga, aunque las importaciones podrían reducirse a menos de 1 Mt en 2035 por el descenso del consumo. Las exportaciones UE de azúcar han alcanzado un mínimo histórico en los últimos años, pero se baraja que sigan satisfaciendo la demanda en los mercados de exportación tradicionales.








Tendremos menos superficie y rendimiento, pero seremos más verdes y sociales. No tendremos nada pero seremos felices