Burgsinn (Alemania) vivió el pasado lunes 5 de enero una escena poco habitual: unas 50 ovejas se separaron de un rebaño y entraron en un supermercado de la cadena Penny, donde permanecieron alrededor de 20 minutos antes de ser conducidas de vuelta al exterior.

El incidente ocurrió durante el traslado estacional del rebaño hacia su refugio de invierno. El pastor conducía unas 500 ovejas (con hembras y corderos) cuando un grupo perdió el contacto con el resto y terminó desviándose hacia el establecimiento.
Dentro del local, el grupo se concentró sobre todo en la zona de cajas, sin llegar a consumir frutas y hortalizas expuestas, aunque sí provocó daños en el área de bebidas al tirar botellas y otros productos, además de dejar suciedad en el suelo.
Qué se sabe sobre cómo entraron y cómo salieron
El propio pastor apuntó como hipótesis que algunas ovejas pudieron distraerse con bellotas y, ya desorientadas, seguir a una persona que entró con una bolsa, confundiéndola con alimento o con un saco de sal para el ganado. El personal del supermercado logró que abandonaran el local haciendo ruido para ahuyentarlas y que regresaran al aparcamiento, donde se reunieron con el rebaño.
Tras la salida de los animales, la empresa indicó que se realizó una limpieza inmediata y otra adicional al día siguiente, incluyendo el exterior, y que se revisó el producto fresco no envasado. Penny también subrayó que no se trató de ninguna acción planificada y que no reclamaría costes al pastor.
La escena se difundió rápidamente en redes sociales, con reacciones institucionales como una publicación de la embajada de Alemania en Londres, y la cadena llegó a plantear incluso un gesto de patrocinio de alimento para las ovejas “fugadas” durante un año.




Política de comentarios:
Tenemos tolerancia cero con el spam y con los comportamientos inapropiados. Agrodigital se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso aquellos comentarios que no cumplan las normas que rigen esta sección.