La caída del sector cunícola en Cataluña no responde solo al menor consumo de carne de conejo, sino sobre todo a la baja rentabilidad y al mantenimiento de precios por debajo de los costes de producción, según denuncia JARC. Actualmente sólo quedan 331 granjas, lejos de las 957 que existían hace 10 años, y el censo ha caído de 1.628.221 cabezas a sólo 648.965.

La organización agraria advierte de que esta situación ha impedido a muchas explotaciones invertir y modernizarse, lo que ha derivado en un envejecimiento progresivo de las instalaciones y en una pérdida de competitividad.
La entidad subraya además que otras comunidades autónomas han activado ayudas por hembra presente o para la renovación de instalaciones, medidas que, a su juicio, han evitado un colapso similar. En cambio, Cataluña todavía no ha puesto en marcha ningún mecanismo equivalente para sostener a las granjas de conejo.
¿Qué pide JARC? Un plan de rescate inmediato con medidas concretas

JARC reclama que el Departamento de Agricultura ponga en marcha un plan de rescate realista, aplicable y urgente, basado en tres ejes fundamentales:
- Activar el compromiso asumido por el Departamento y el IRTA
Recuperar el acuerdo establecido en 2022 y reiterado en 2025 para que el IRTA estudie de forma efectiva qué inversiones son necesarias para mejorar la eficiencia y competitividad de las explotaciones de conejo.
- Implementar ayudas para modernizar las granjas
Crear líneas de ayuda y liquidez que permitan a las explotaciones renovar instalaciones de forma sencilla y accesible, recuperando la competitividad perdida y evitando nuevos cierres.
¿Por qué es vital mantener el sector del conejo en Cataluña?
Un alimento saludable, nutritivo y de kilómetro cero. La carne de conejo es uno de los alimentos con mejor perfil nutricional:
- muy rica en proteínas de alto valor biológico,
- baja en grasa y colesterol,
- recomendada por dietistas y expertos en salud cardiovascular,
- ideal para niños, deportistas y personas que buscan una dieta equilibrada.
Perder la producción local significaría renunciar a un alimento que forma parte de la dieta mediterránea y contribuye a una alimentación más saludable.



joder siento ser tan claro
pero cuando la muerte esta tan anunciada,,,,,, es mas facil cambiar 300 explotaciones que
a 50 millones de personas ,
ESTAN A TIEMPO CAMBIEN ,,ADAPTENSEN ,,VENZAN ¡¡¡¡¡
Siento ser tan claro pero si no defendemos los productos nacionales que nos queda? Con las situaciones geopolítica que estamos viviendo, las que hemos vivido, pandemia guerras , etc. Aún no tenemos claro qué hay que defender a nuestros ganaderos y agricultores? La demanda del sector se ha compensado con la oferta, el consumo ha bajado pero la oferta es más baja todavía.
Hay gente con deudas, no es tan fácil cambiar de sector como usted dice.
Será mejor ir a producir a otros países como Marruecos o Suramérica y después quejarnos de que no hay producción local.
Nuestros vecinos franceses tienen muy claro que el campo no se toca, estoy arto de la demogagia barata, tal vez necesitamos un poco más de educación gastronómica en este país para que la gente valore la gran suerte que tenemos de vivir en un país como el nuestro.
El país no se defiende admirando banderas si no defendiendo a los profesionales que hacen que todos los días crezcamos sean del sector que sean.
Saludos.