El Diario Oficial de la Unión Europea publicó ayer cuatro nuevas figuras de calidad diferenciada para productos agroalimentarios españoles: la pera del Bierzo obtiene Denominación de Origen Protegida, mientras que la trufa negra de Teruel, el judión de La Granja y la patata de Valderredible logran sendas Indicaciones Geográficas Protegidas. Los cuatro reglamentos de ejecución, firmados por la Comisión el 4 de junio de 2026, elevan a 230 el total de DOP e IGP españolas de productos alimentarios.

Cuatro territorios, cuatro productos
La pera del Bierzo, producida en la comarca leonesa del mismo nombre a partir de la variedad Conferencia, destaca por su jugosidad, dulzor y baja astringencia, características vinculadas a los suelos fértiles y al microclima de la zona, con veranos suaves, contraste térmico diario y nieblas persistentes en momentos clave del ciclo. La poda y la recolección se realizan íntegramente de forma manual.
La trufa negra de Teruel es un hongo hipogeo cultivado y recolectado en esa provincia, cuyo perfil aromático abarca notas azufradas, de oliva negra, champiñón, mantequilla y frutos secos, con variaciones según el estado de maduración de cada ejemplar. Se comercializará exclusivamente en fresco, en categorías extra, primera o pequeña, entera o en trozos. Las sierras del Maestrazgo, Albarracín, Gúdar-Javalambre y Matarraña concentran la mayor parte de la producción silvestre.
El judión de La Granja se cultiva en el Real Sitio de San Ildefonso y municipios limítrofes de la provincia de Segovia. Su tamaño grande, forma arriñonada, piel fina y textura mantecosa lo distinguen de otras variedades de judía de grano. Las fases de secado y selección de semilla deben realizarse dentro de la zona delimitada para preservar la pureza varietal.
La patata de Valderredible, cuyo cultivo en este municipio cántabro se remonta a 1797, agrupa las variedades agria, baraka, jaerla, kelly y spunta. Su singularidad reside en las condiciones térmicas extremas de la zona, con heladas que se prolongan de octubre a mayo y temperaturas mínimas que, aunque limitan el cultivo, explican su elevado porcentaje de materia seca y su alta concentración de vitamina C respecto a otras variedades.
Un catálogo que sigue creciendo
Con estas cuatro incorporaciones, España suma 230 distinciones alimentarias de calidad diferenciada —entre DOP e IGP—, a las que se añaden 149 de vinos y 19 de bebidas espirituosas. El Ministerio de Agricultura señala que estos reconocimientos se enmarcan en los objetivos de la Estrategia Nacional de Alimentación, que contempla entre sus ejes la preservación de la identidad gastronómica y el fortalecimiento de las figuras de calidad por su valor añadido para consumidores y cadena de suministro.




Política de comentarios:
Tenemos tolerancia cero con el spam y con los comportamientos inapropiados. Agrodigital se reserva el derecho de eliminar sin previo aviso aquellos comentarios que no cumplan las normas que rigen esta sección.