El Laboratorio de Agricultura y Sanidad Vegetal de Cataluña ha confirmado la presencia de un foco de fuego bacteriano (Erwinia amylovora) en una plantación de perales de Campllong, en el Gironès. Tras la confirmación analítica, el Departamento de Agricultura de Cataluña ha activado el protocolo previsto para la prevención y lucha contra esta enfermedad, con el objetivo de frenar su dispersión y lograr su erradicación cuanto antes.

De acuerdo con la normativa vigente, se procederá al arranque y destrucción del material vegetal afectado y se ha establecido una zona de seguridad de un kilómetro alrededor del foco. Los técnicos de sanidad vegetal están llevando a cabo prospecciones intensivas en las plantaciones de frutales huéspedes y en los viveros situados dentro de esta área para comprobar si existen otras afectaciones.
De forma paralela, se están aplicando las medidas complementarias de control y vigilancia previstas por la normativa para minimizar el riesgo de propagación a otras explotaciones, entre ellas la limitación del movimiento de colmenas dentro de la zona de seguridad y del material vegetal susceptible de verse afectado.
La parcela afectada tiene una superficie aproximada de 4,32 hectáreas y, hasta el momento, las inspecciones han permitido acotar la afectación detectada inicialmente, aunque los trabajos de prospección se prolongarán durante las próximas semanas. El Departamento ha hecho un llamamiento a productores, viveristas y particulares para que comuniquen de inmediato cualquier sospecha de la enfermedad a los servicios de sanidad vegetal, y ha recordado la importancia de no trasladar material vegetal sensible procedente de zonas bajo vigilancia.
Un aspecto que parece quemado
El fuego bacteriano es una enfermedad causada por la bacteria Erwinia amylovora que afecta a diversas especies de la familia de las rosáceas, sin ninguna incidencia sobre las personas. Entre los vegetales más sensibles figuran perales, manzanos, membrillos y nísperos, además de varias especies ornamentales y silvestres. Se trata de una de las enfermedades más graves de los frutales de semilla porque se disemina con gran facilidad y no existen tratamientos curativos eficaces autorizados; su propagación se produce principalmente en primavera, favorecida por las condiciones meteorológicas y por agentes vectores como los insectos polinizadores.
Los síntomas característicos son el ennegrecimiento y la desecación de flores, hojas y brotes, que adquieren un aspecto similar al de haber sido quemados por el fuego, de donde toma su nombre la enfermedad.
Prospecciones que no descansan
El Servicio de Sanidad Vegetal del Departamento de Agricultura realiza cada año programas de vigilancia y prospección del fuego bacteriano en toda Cataluña, una labor que permite detectar precozmente posibles focos y aplicar medidas inmediatas de control y erradicación para proteger las explotaciones frutícolas del país.






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