Tras el incendio forestal registrado el pasado 16 de julio en Lozoyuela, y con un nuevo foco de fuego declarado este mismo día en Brieva (Segovia) a escasos kilómetros de la región, la Dirección General de Emergencias de la Comunidad de Madrid ha suspendido el uso del fuego, de la maquinaria susceptible de generar chispas y el lanzamiento de fuegos artificiales en terreno forestal y en una franja de 400 metros a su alrededor, en toda la Comunidad de Madrid.

La suspensión afecta a la concesión de nuevas autorizaciones y a las ya concedidas, tanto para el uso del fuego como para maquinaria y equipos cuyo funcionamiento pueda generar deflagraciones, chispas o descargas eléctricas. También quedan suspendidos los lanzamientos de cohetes, fuegos artificiales o farolillos voladores cuyo punto de disparo se ubique en terreno forestal o en esa misma franja de 400 metros, con independencia de si el suelo es urbano o no. La medida entró en vigor a las 14:00 horas del martes 21 de julio y se mantendrá activa hasta la medianoche del 23 al 24 de julio: el día 21 rige de 14:00 a 23:59 horas, y los días 22 y 23 durante toda la jornada.
La decisión responde al aviso especial de fenómenos adversos número 25/2026 lanzado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) por ola de calor entre el 21 y el 23 de julio. Las previsiones apuntan a una masa de aire cálido con temperaturas cercanas a los 30°C a 850 hPa (unos 1.500 metros de altura), lo que se traduce en temperaturas en superficie próximas a los 40°C, en una situación estacionaria al menos hasta el jueves. A ello se suman vientos generales de componente oeste o suroeste y la posible llegada de bolsas frías que podrían generar tormentas con condiciones de inestabilidad, un escenario que favorecería la convección en los incendios que se produzcan y agravaría sus consecuencias.
La Dirección General de Emergencias recuerda que, aunque las temperaturas de la última semana no han sido extremas, la humedad relativa muy baja, el viento y la disponibilidad de combustible ya generaron las condiciones para el incendio de Lozoyuela, además de otros episodios virulentos en el entorno de la región, como el de grandes dimensiones en La Mierla (Guadalajara), a apenas 20 km de Madrid. Las mediciones más recientes confirman además un descenso considerable de la humedad de los combustibles vivos tras dos meses de altas temperaturas sin apenas precipitación.
La suspensión se ampara en el Plan Especial de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid (INFOMA), que faculta a la Dirección General de Emergencias a paralizar estos usos ante cambios en las condiciones meteorológicas u otras circunstancias de riesgo. El organismo ha anunciado que revisará en los próximos días la posibilidad de prorrogar la medida si las condiciones desfavorables se mantienen.






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