El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña ha hecho balance del primer año del Plan de control poblacional del conejo en la Plana de Lleida, una estrategia para frenar la sobreabundancia de la especie y su impacto sobre la actividad agraria. Los primeros datos consolidados apuntan a un cambio de tendencia en la reducción de daños, según el propio Departamento.

Desde su puesta en marcha a mediados de junio de 2025 se han realizado 226.472 capturas, repartidas entre medios propios (15,38%), titulares de explotaciones agrarias (12,16%), titulares de Áreas Privadas de Caza (9,17%) y órdenes de vedas (63,30%). En el periodo analizado se han canalizado además 1.719 actuaciones por parte de titulares agrarios, 636 desde áreas privadas de caza y 232 intervenciones directas con medios propios del Departamento. El acecho nocturno con visión térmica se ha consolidado como el principal instrumento de intervención por su eficacia para resolver los conflictos de forma localizada.
El plan, aprobado en junio de 2025 en el marco de las medidas derivadas de la emergencia cinegética, se aplica en 147 municipios de seis comarcas de la Plana de Lleida, con una extensión de más de 5.200 km², lo que lo convierte en una de las intervenciones de gestión de fauna más amplias impulsadas hasta ahora en el territorio catalán.
El conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, se ha reunido con el sector durante una visita a tierras leridanas y ha trasladado el compromiso del Govern de seguir implementando medidas de gestión cinegética y de ampliarlas si es necesario, subrayando que las actuaciones desplegadas responden a las peticiones planteadas por el propio sector.
Ayudas para proteger los cultivos
En paralelo al control poblacional, el Departamento desplegó en 2025 un paquete de ayudas para reducir el impacto económico de los daños y reforzar la prevención. Las solicitudes para instalar sistemas de protección han beneficiado a 146 titulares, que han recibido en conjunto 1,02 M€. Las ayudas para adquisición de munición han llegado a 71 beneficiarios por 61.831,16 €, mientras que las destinadas a visores térmicos han resuelto 158 expedientes por un importe de 221.005,57 €. La línea para contratación de empresas privadas de control ha tenido escasa demanda: solo una empresa ha sido beneficiaria, con 4.000 € adjudicados frente al medio millón de euros previsto inicialmente.
Drones y refuerzo técnico
El Departamento ha ampliado su equipo con 6 técnicos propios y ha contado con el apoyo de otros 6 técnicos de TRAGSA, lo que ha permitido aumentar la intensidad y cobertura de las actuaciones, especialmente en las zonas clasificadas de riesgo elevado. A ello se suma el seguimiento con drones equipados con cámara térmica, con 167 despegues realizados durante la vigencia del plan, y una plataforma propia de análisis de imágenes para el reconocimiento automático de ejemplares. El Departamento cuenta además con un equipo de 5 técnicos especialistas con vehículos, armas y visores, dentro de un refuerzo global de 23 técnicos, 12 de ellos destinados a Lleida.
De cara a los próximos meses, el Departamento prevé potenciar la participación de empresas especializadas en actuaciones nocturnas y consolidar el uso de tecnologías como la visión térmica y los censos con dron para el seguimiento de las poblaciones. La caza tradicional, no obstante, sigue siendo el pilar fundamental del control poblacional por su elevado volumen de capturas. El plan seguirá funcionando como un modelo de gobernanza compartida entre agricultores, sociedades de caza y Administración, con la comarca del Urgell entre las zonas que concentran una parte importante de los daños.






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