España ha importado cereal ucraniano por valor de 2.200 millones de euros al amparo de la rebaja arancelaria aprobada por la Unión Europea tras el estallido de la guerra, y son los fondos de inversión, no los pequeños agricultores, quienes se llevan el beneficio de ese negocio, según ha denunciado Andrés Góngora, secretario general de COAG, durante su intervención en Salamaq.

Góngora ha explicado que una decena de fondos de inversión controlan en conjunto unos cinco millones de hectáreas de producción en Ucrania, muy por encima de la superficie cerealista española. Como ejemplo ha citado el fondo Kernel, que por sí solo dispone de 360.000 hectáreas: «He puesto como ejemplo Kernel, pero hay muchos otros que desde luego no dejan su dinero a quien debería estar llegando».
Sedes en Chipre, Luxemburgo o Arabia Saudí
El dirigente de COAG ha apuntado un dato que considera clave: estos diez fondos no tienen sede social en Ucrania, sino en Chipre, Luxemburgo, Estados Unidos, Países Bajos y Arabia Saudí. «Estos diez fondos de inversión no tienen una sede social en Ucrania, por lo tanto no están beneficiando al pueblo ucraniano», ha afirmado.
De ahí su conclusión: la rebaja arancelaria aplicada por la Unión Europea «ni mucho menos» beneficia a los pequeños agricultores ucranianos ni, en definitiva, a la sociedad ucraniana, mientras los cerealistas españoles afrontan una situación de dificultad económica.







Controlan millones de hectáreas. Pero quien las trabaja? Quien vende el abono y los fitosanitarios para tratarlas? Quien repara los tractores que van a labrarlas y cosecharlas? Un poco de rigor al hacer afirmaciones categóricas por favor.