La Unión Europea ha registrado la Denominación de Origen Protegida (DOP) Aceite Valle del Tiétar, que queda inscrita en el registro de indicaciones geográficas protegidas. El reglamento se ha publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE).

El Ministerio de Agricultura considera que la nueva DOP refuerza la presencia en los mercados de productos agroalimentarios españoles con reconocimiento europeo. Con ella, España alcanza las 401 figuras de calidad diferenciada inscritas en la UE, una cifra que, según el departamento, consolida su posición como uno de los países con mayor número de indicaciones geográficas reconocidas.
Valle del Tiétar es un aceite de oliva virgen extra de marcado carácter multivarietal, basado principalmente en variedades autóctonas como manzanilla, cornatilla, carrasqueña, redondilla, albar, mollar, enagua, machuna, gordal e injerta, que deben representar al menos el 80 % del producto.
Su perfil sensorial es complejo, intenso y equilibrado, con notas de frutado de aceituna sana y fresca, hierba, hoja, manzana o almendra, y un característico equilibrio entre amargo y picante. El color oscila entre el amarillo y el amarillo verdoso, y la personalidad organoléptica es marcada, sin astringencia. Según el Ministerio, estas cualidades son el resultado de combinar las variedades tradicionales del territorio, las condiciones naturales del valle y unas prácticas de cultivo y elaboración orientadas a preservar la calidad del fruto.
La zona geográfica de producción comprende 24 municipios del sur de la provincia de Ávila, a los pies de la Sierra de Gredos. El territorio se caracteriza por un microclima suave, una elevada insolación y suelos de origen granítico, y presenta un paisaje olivarero singular, con olivares de sierra y sistemas tradicionales de cultivo en terrazas y bancales construidos con granito local.
Todo el proceso, desde la producción y la recolección de las aceitunas hasta la extracción y la conservación del aceite, está vinculado a la zona geográfica. Las aceitunas se recogen directamente del árbol, con un grado de madurez máximo, y la extracción se realiza en condiciones que permiten preservar las características propias del fruto.
El Ministerio subraya, por último, que la vinculación del aceite con el valle se ha construido a lo largo de generaciones, mediante la adaptación de las variedades de olivo al territorio y la conservación de prácticas tradicionales de cultivo. Ese patrimonio ha dado lugar, añade, a un modelo multivarietal propio, estrechamente ligado al paisaje y a las características naturales de la comarca.







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