La revisión del listado de plagas y enfermedades vegetales prioritarias de la UE, recogido en el Reglamento 2019/1702, podría dejar sin ese estatus a la mancha negra de los cítricos (Phyllosticta citricarpa) y a tres moscas de la fruta: la mosca oriental (Bactrocera dorsalis), la mosca del melocotón (B. zonata) y la mosca mexicana (Anastrepha ludens). El Comité de Gestión de Cítricos (CGC), que agrupa a cosecheros y exportadores privados, rechaza esa posibilidad.

Bruselas está cerca de culminar la revisión. En marzo, el Centro Común de Investigación (JRC) y la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que asesoran a la Comisión Europea, concluyeron la actualización del estudio de impacto económico, social y ambiental de los 46 principales organismos de cuarentena, con el que se definirá el ranking que sustituirá al actual de 20 plagas prioritarias. La propuesta que ambos centros han publicado recientemente plantea incorporar nueve plagas nuevas, tres forestales, tres de cereales y herbáceas y tres de hortalizas y tomate. Si el listado no se amplía para no aumentar el gasto, otras nueve perderían el estatus, entre ellas las cuatro que afectan a los cítricos y a otros muchos frutales.
La condición de plaga prioritaria obliga a todos los Estados miembros, sean o no citrícolas, a monitorizar cada año su territorio para detectarlas pronto, redactar planes de contingencia para su erradicación o contención y realizar simulacros de posibles focos. Sin esa obligación, advierte el CGC, se facilitaría su llegada y se reducirían los fondos europeos para una posible erradicación. Su presidenta, Inmaculada Sanfeliu, sostiene que «sin detección precoz y con menos recursos para erradicarlas es muy probable que estas devastadoras plagas —que sabemos se pueden adaptar a nuestro clima— acaben instalándose en las zonas citrícolas o frutícolas españolas».
Sanfeliu reprocha además al JRC y a la EFSA que se han «extralimitado en su análisis, que debería ser exclusivamente científico-técnico», para facilitar al Ejecutivo comunitario la aplicación de los recortes. Según el CGC, ambos centros descartan ampliar el listado porque, en palabras de su último estudio, con las 20 plagas actuales los países ya consumen «recursos considerables». El sector defiende lo contrario: que se amplíe, dada la inclusión de otras plagas con criterios no estrictamente agrarios. Sanfeliu califica de «raquítica» la dotación de fondos comunitarios, que en 2023 y 2024, último periodo cofinanciado, apenas superó los 8 M€ para los 27 Estados miembros.
La EFSA y el JRC estiman que las pérdidas por el asentamiento de las cuatro plagas podrían sumar hasta 5.736,88 M€, de los que 2.490 M€ corresponderían solo a la mancha negra. El CGC califica de «astronómico» ese impacto conjunto.
La organización subraya que la amenaza es real. La mancha negra es el organismo de cuarentena que más rechazos portuarios genera en las importaciones de cítricos de países terceros y está muy consolidada en Túnez. La mosca oriental se identificó en 2025 en Cantabria, lejos de las zonas citrícolas, tras varios focos en los últimos años en zonas hortofrutícolas de Francia, Italia y Grecia, países donde sigue sin poder erradicarse. La mosca del melocotón, interceptada en partidas citrícolas de Egipto, donde está muy asentada, también se ha localizado en esos tres países, y la mexicana aún no se ha detectado. Según el CGC, la literatura científica, reconocida por la EFSA, confirma que las tres se adaptarían a las condiciones agroclimáticas españolas y causarían más daño que la Ceratitis capitata, mosca de la fruta endémica en España.
El CGC recuerda, por último, la reciente detección en la isla griega de Rodas del que considera el mejor y más agresivo vector del HLB (Citrus greening), la enfermedad prioritaria más destructiva conocida para los cítricos. En este contexto destaca la oportuna aprobación del paquete de medidas de sanidad vegetal que Intercitrus promovió mediante su extensión de norma. Incluye financiar con el IVIA un programa para obtener patrones o variedades resistentes o tolerantes al HLB y reforzar los puntos de vigilancia de todas las comunidades con producción de naranjas y mandarinas para la detección precoz de plagas y enfermedades.






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