El Govern ha presentado hoy al sector vitivinícola catalán un plan de acción acordado con los principales representantes del sector, que incluye un conjunto de medidas extraordinarias para dar respuesta a la situación que atraviesan la viña y el vino en Cataluña, marcada por los efectos acumulados de la sequía de los últimos años, la caída del consumo y la presión sobre los precios de la uva.

El plan combina nuevas herramientas de financiación, ayudas específicas y actuaciones de apoyo para reforzar la viabilidad y la competitividad del sector vitivinícola catalán ante un contexto especialmente complejo. Como principal novedad, el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación ha impulsado, junto con el Instituto Catalán de Finanzas (ICF), el acceso del sector vitivinícola a la línea ICF Emergencias, con el objetivo de facilitar liquidez a las empresas afectadas por la sequía. Para ello, el Departamento ha elaborado un informe técnico que acredita el impacto de la sequía de los años 2020-2024 sobre la capacidad productiva y la situación económica del sector, así como la persistencia de sus efectos más allá de la finalización del episodio de sequía.
La línea ICF Emergencias está dirigida a personas trabajadoras autónomas, pequeñas y medianas empresas y grandes empresas afectadas por situaciones de emergencia declaradas en Cataluña. En el caso del sector vitivinícola, permitirá solicitar préstamos de entre 20.000 euros y 5 millones de euros, con plazos de amortización de hasta 10 años, incluyendo hasta un año de carencia, y un tipo de interés referenciado al Euríbor a 12 meses más un diferencial de entre el 1 % y el 3 %.
La nueva línea de financiación se suma al paquete de medidas extraordinarias anunciado recientemente por el Govern para afrontar la situación coyuntural del sector. Entre estas actuaciones destaca una línea de ayudas para la cosecha en verde, dotada con 3,6 M€, destinada a reducir la oferta de uva y contribuir a reequilibrar el mercado, junto a la solicitud de activación de una línea de ayudas para la destilación de crisis, con una dotación de 5,4 M€, orientada a retirar del mercado parte de los excedentes de vino y favorecer la recuperación de los precios. Ambas medidas suponen una movilización global de 9 M€ para proteger la renta de los viticultores y reducir los excedentes.
El plan incorpora además actuaciones para estimular el consumo de vino catalán, entre ellas la recuperación de la Muestra de Vinos y Cavas de Cataluña, que volverá a celebrarse este diciembre tras siete años de ausencia, y la celebración de la Semana del Vino Catalán, con actividades divulgativas, culturales y gastronómicas, junto a nuevas acciones de comunicación para poner en valor las denominaciones de origen catalanas.
Paralelamente a las medidas excepcionales, el Departamento mantiene sus líneas estructurales de apoyo al sector, con más de 11 M€ destinados a la promoción internacional de los vinos catalanes, la modernización de las bodegas y la mejora de la competitividad de las explotaciones y empresas del sector.







Deja un comentario