Tras los incendios que han afectado a varias localidades riojanas durante el mes de julio, ARAG-ASAJA ha presentado a las consejerías de Agricultura y de Salud del Gobierno de La Rioja una propuesta para reforzar la prevención y la respuesta frente a los incendios en el medio rural. La organización plantea la formación específica de agricultores y ganaderos, un protocolo de coordinación con los servicios de emergencia y un procedimiento que garantice la compensación de los daños que puedan sufrir quienes colaboren en las tareas de extinción.

La entidad considera que los incendios representan una amenaza creciente para las personas, las explotaciones agrarias y ganaderas, los cultivos, el patrimonio natural y las infraestructuras rurales, y recuerda que agricultores y ganaderos desempeñan con frecuencia un papel decisivo en los primeros momentos de un incendio, como se ha comprobado este mes en La Rioja. Por ello, plantea que su participación quede plenamente integrada en el dispositivo oficial de emergencias, actuando siempre bajo la dirección del mando competente y con normas de actuación previamente establecidas.
Entre las medidas propuestas destaca un programa específico de formación, impartido por técnicos de la Administración, personal de Protección Civil, agentes forestales y bomberos durante las épocas de menor riesgo. Las jornadas abordarían los riesgos de los incendios forestales, la actuación bajo mando único, el uso seguro de tractores y cubas, los sistemas de comunicación, las rutas de acceso y evacuación, la localización de puntos de agua, las zonas de seguridad, los equipos de protección y los procedimientos de movilización e identificación de las personas colaboradoras. ARAG-ASAJA subraya que el objetivo no es crear brigadas paralelas ni sustituir a los servicios profesionales de extinción, sino que la colaboración del campo se realice de forma segura, coordinada y eficaz.
La propuesta incluye también un censo voluntario y permanentemente actualizado de agricultores, ganaderos, tractores, cubas y otros medios disponibles en cada municipio, conectado con los ayuntamientos, SOS Rioja, Protección Civil y los responsables del operativo, para permitir una movilización rápida y ordenada de los recursos y evitar actuaciones improvisadas. La organización plantea además designar interlocutores identificados y canales de comunicación específicos para activar estos medios cuando sea necesario.
Otro de los ejes de la propuesta es la protección jurídica y económica de quienes colaboran en las tareas de extinción. La organización agraria señala que actualmente existe un vacío respecto a los daños que pueden sufrir los agricultores y ganaderos que participan voluntariamente en los dispositivos oficiales, por lo que reclama un procedimiento que permita documentar, valorar y compensar esos daños.
Finalmente, ARAG-ASAJA propone constituir una mesa de trabajo en la que participen el Gobierno de La Rioja, los servicios competentes en materia de emergencias, la Federación Riojana de Municipios y las organizaciones profesionales agrarias.







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