La Comisión Europea adoptó ayer una Comunicación sobre un nuevo enfoque estratégico para la investigación y la innovación en agricultura, silvicultura, zonas rurales y sistemas alimentarios. El documento articula dos marcos complementarios: AgRI 2040, centrado en la agricultura, la silvicultura y las zonas rurales, y Food 2040, orientado a los sistemas alimentarios, incluidas la pesca y la acuicultura.

El objetivo declarado es fortalecer el ecosistema de innovación agroalimentaria en toda su cadena, desde la investigación inicial hasta su implementación y comercialización, y acelerar la transferencia de conocimiento al conjunto del sector. La Comisión pone el acento en los retos de los usuarios finales y en la generación de impacto real sobre el terreno, reuniendo a investigadores, empresas y agricultores para cocrear y probar soluciones en condiciones reales, lo que en principio facilitará también la llegada al mercado de startups y pymes del sector.
Ambos marcos se enmarcan en la Visión para la Agricultura y la Alimentación y la Estrategia para las Ciencias de la Vida Europeas, y se plantean como complemento de la Estrategia de Bioeconomía de la UE. Su desarrollo se ejecutará dentro de Horizonte Europa 2028-2034 y de las partidas correspondientes del Fondo Europeo de Competitividad.
Ocho ejes agrarios, seis alimentarios
AgRI 2040 plantea ocho áreas de acción preliminares: suelos y agroecosistemas, sistemas de cultivo y ganadería, bioeconomía, bosques multifuncionales, zonas rurales y refuerzo de las cadenas de valor agroalimentarias, además de digitalización, inteligencia artificial y robótica. Food 2040, por su parte, se organiza en seis áreas: sistemas alimentarios territoriales, dietas saludables y sostenibles, eficiencia de recursos y contaminación cero, entornos alimentarios y empoderamiento del consumidor, escalado de innovaciones y modelos de negocio para sistemas alimentarios justos, y alimentos acuáticos. Ambos marcos comparten seis prioridades: competitividad y apoyo a startups y empresas en expansión, seguridad alimentaria y resiliencia, recursos naturales y economía circular, inocuidad alimentaria y de piensos, equidad y cooperación global.
El comisario de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, subrayó que la investigación y la innovación pueden marcar una diferencia real en el cultivo y la gestión de las zonas rurales, desde variedades más resistentes a la sequía hasta herramientas digitales para un uso más eficiente del agua, y remarcó que el reto está en que estas soluciones se prueben, se adapten a las condiciones locales y lleguen a escalarse. La comisaria de Empresas Emergentes, Investigación e Innovación, Ekaterina Zaharieva, incidió en que buena parte de las soluciones científicas europeas aún encuentran dificultades para llegar al mercado, y situó el nuevo enfoque como una vía para transformar esas ideas en beneficios tangibles para el sector y la seguridad alimentaria.
El documento de trabajo que acompaña a la Comunicación evalúa los logros, las inversiones y la experiencia de implementación del anterior enfoque estratégico de 2016 y del marco Alimentación 2030. Según recoge ese análisis, las consultas con las partes interesadas señalaron la necesidad de reforzar los vínculos entre investigación, implementación y adopción en el mercado, mejorar la adaptación a las necesidades reales de los usuarios y prestar más atención a la resiliencia, la autonomía estratégica, la salud, la economía circular y la confianza pública.
El próximo hito será la Conferencia EU AgRI 2040, que se celebrará en Bruselas los días 24 y 25 de septiembre bajo el título «Preparando el sector agroalimentario de la UE para el futuro mediante la investigación y la innovación», y que reunirá a representantes del sector agroalimentario y de la comunidad investigadora para contribuir a definir las prioridades futuras de I+D de la UE.





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