El foco de dermatosis nodular contagiosa detectado en primavera en la comarca del Sobrarbe (Huesca) obligó a sacrificar cerca de 300 animales en dos explotaciones ganaderas de Borrastre. Ahora, ambas granjas han iniciado la reconstitución de sus rebaños con la llegada de las primeras 24 novillas, procedentes de la Finca Experimental La Garcipollera, dependiente del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA).

Además del sacrificio sanitario, las medidas de prevención, control y erradicación incluyeron restricciones de movilidad y estrictos protocolos de vacunación en las comarcas afectadas y en el conjunto del Pirineo aragonés, con un notable impacto económico y social para el sector ganadero y el territorio, según el Gobierno de Aragón.
El vaciado sanitario obligó a interrumpir temporalmente la actividad en ambas granjas. La llegada de estas novillas abre una etapa orientada a recuperar de forma progresiva su capacidad productiva.
Un rebaño en pureza para repoblar otro
La Finca Experimental La Garcipollera desempeña, según el Ejecutivo aragonés, un papel estratégico en la conservación y mejora de las razas autóctonas de Aragón. Mantiene en pureza un rebaño de unas 250 cabezas de vacuno de las razas Parda de Montaña y Pirenaica, además de cerca de 300 ejemplares de ovino de las razas Churra Tensina y Ansotana.
Además de proyectos de investigación y transferencia de conocimiento, estos rebaños funcionan como banco de germoplasma. Conservan animales de características raciales bien definidas, de distintos orígenes geográficos y con un excelente estado sanitario. El control productivo, el seguimiento genealógico y la participación en programas de mejora genética permiten, según la misma fuente, disponer de ejemplares de alta calidad para impulsar la pureza racial y la diversidad genética.
Los avances de la finca se difunden en colaboración con las asociaciones de criadores ATURA, ACOAN, ARAPARDA y ASAPI, mediante jornadas técnicas, ferias y exhibiciones de ganado, venta directa de animales y suministro de novillas y sementales a centros de recría.
Desde que se detectó el brote, La Garcipollera puso a disposición de los ganaderos afectados las novillas de reposición disponibles para favorecer la recuperación de sus explotaciones. El Gobierno de Aragón enmarca la iniciativa en su compromiso con el sector ganadero y con quienes desarrollan su actividad en el territorio.





Deja un comentario